San Fermín de Aldapa

La celebración de las fiestas de San Fermín de Aldapa vienen cada año con polémica desde antes de que por acuerdo del Pleno municipal, el Ayuntamiento programa de forma más intensa actividades. Digo de forma más intensa, porque la comparsa, la Pamplonesa… etc las pagaba y autorizaba el Ayuntamiento aunque se incluyeran en el programa de la Asociación de vecinos. 

El caso es que vista la deriva pro terrorista que habían tomado algunos actos, con brindis por los presos y cartas de los mismos angelitos en el programa, estas fiestas se habían convertido en un evento en el que no solo podían participar únicamente unos pocos (los que comulgaban), sino que además insultaba gravemente a las víctimas del terrorismo y por tanto a toda la sociedad. 

De ahí que el Ayuntamiento optara por organizar un programa oficial abierto a todos los ciudadanos de Pamplona. El primer año, de hecho, se intentaron boicotear algunos de los actos organizados por el Consistorio, de forma violenta incluso, resguardándose algunos participantes en el Zaguan del Ayuntamiento.

En esta legislatura hemos reducido al mínimo los actos coincidentes, eliminando incluso este año el espectáculo de jotas. 

Se habla de innumerables trabas a la comisión, cuando la única negativa es la concesión de la instalación de una barra, en una zona con numerosos locales de hostelería y realizando ya el Ayuntamiento un programa municipal. 

¿Por qué el Ayuntamiento organiza actividades en estas fiestas y no en otras fiestas de barrios? Porque además de los antecedentes, cualquiera entiende que las fiestas de San Fermín de Aldapa son más que las fiestas de un barrio, son las fiestas chicas de toda la ciudad y por lo tanto, el Ayuntamiento está legitimado (faltaría más) para organizar actividades abiertas para el disfrute de miles de personas, especialmente familias.

Riau Riau y otras gamberradas

“Una gamberrada”. Así definió Uxue Barkos, en el último pleno del Ayuntamiento de Pamplona, lo sucedido en el Riau Riau de este año. Hemos pasado semanas de debate, incluso meses, y nadie había sido capaz de minimizar de semejante manera el boicot violento y organizado contra la Marcha a Vísperas.

Así, como si nada.

Que le abran la cabeza a un policía municipal, que el Ayuntamiento tenga que suspender un acto oficial, que una minoría organizada quiera impedir que toda una ciudad disfrute de una de sus tradiciones más queridas… es una gamberrada y no se merece que el Pleno lo condene.

De hecho, según la teóricamente moderada portavoz de Nabai, la parte teóricamente moderada del nacionalismo en Navarra, la culpa de que la corporación no saliera ni siquiera del Zaguán del Ayuntamiento fue, cómo no… ¡del alcalde!

Para Nabai, el Riau Riau se hubiera resuelto sin “gamberradas” si nos hubiéramos reunido con más colectivos. Dejando a un lado que sí se mantuvieron reuniones abiertas en la mesa de los Sanfermines, la postura de Nabai es demencial.

¿Con quién deberíamos habernos reunido?

Teniendo en cuenta el historial de varios de los detenidos, viejos conocidos de las fuerzas de seguridad por delitos de enaltecimiento del terrorismo, pertenencia a banda armada, desórdenes públicos… quizás todo hubiera ido bien si se llega a consultar antes con Arnaldo Otegui o con Pernando Barrena.

Lo dramático de esta postura es que o bien Nabai no tiene el valor de enfrentarse a quien organiza estos desórdenes o se cree realmente su teoría y no entiende demasiado grave que los de siempre impongan su voluntad a toda una ciudad.  Cualquiera de las dos respuestas deja muy a las claras la verdadera alma de Nabai, que pretende normalizar la imposición de los violentos y hacer cada vez más blanco e impoluto lo más radical del nacionalismo.

Eso de llamarlo gamberrada recuerda demasiado, como señaló María Caballero, a los “niños de la gasolina”, como llamaba Arzalluz al terrorismo de Jarrai y compañía.

A Bildu, claro, no se le esperaba. Quien no es capaz de condenar los asesinatos de ETA, no va a decir nada de lo que pasó el 6 de julio. No deja de ser curioso y vergonzosamente paradójico que, a quien enarbola en tantas ocasiones la bandera de la supuesta tradición, le importen tan poco las más queridas por los pamploneses.

Pasar por alto la violencia de la Marcha a Vísperas o el simple y lamentablemente habitual hecho de que la mayoría no nacionalista de la Corporación cruce Curia entre insultos y algún escupitajo, mientras los nacionalistas lo hacen entre vítores y abrazos son buena muestra de lo que les importan las tradiciones. Les importan las suyas, las que quieren imponer a todos los demás.

Lo peor es que ya no nos sorprenden estas cosas; desgraciadamente, nos hemos acostumbrado a la anormalidad: a ver los insultos y las agresiones como algo habitual, algunos, incluso, lo normalizan como una gamberrada. Ese es nuestro fracaso como sociedad.

Riau Riau y otras gamberradas

“Una gamberrada”. Así definió Uxue Barkos, en el último pleno del Ayuntamiento de Pamplona, lo sucedido en el Riau Riau de este año. Hemos pasado semanas de debate, incluso meses, y nadie había sido capaz de minimizar de semejante manera el boicot violento y organizado contra la Marcha a Vísperas.

Así, como si nada.

Que le abran la cabeza a un policía municipal, que el Ayuntamiento tenga que suspender un acto oficial, que una minoría organizada quiera impedir que toda una ciudad disfrute de una de sus tradiciones más queridas… es una gamberrada y no se merece que el Pleno lo condene.

De hecho, según la teóricamente moderada portavoz de Nabai, la parte teóricamente moderada del nacionalismo en Navarra, la culpa de que la corporación no saliera ni siquiera del Zaguán del Ayuntamiento fue, cómo no… ¡del alcalde!

Para Nabai, el Riau Riau se hubiera resuelto sin “gamberradas” si nos hubiéramos reunido con más colectivos. Dejando a un lado que sí se mantuvieron reuniones abiertas en la mesa de los Sanfermines, la postura de Nabai es demencial.

¿Con quién deberíamos habernos reunido?

Teniendo en cuenta el historial de varios de los detenidos, viejos conocidos de las fuerzas de seguridad por delitos de enaltecimiento del terrorismo, pertenencia a banda armada, desórdenes públicos… quizás todo hubiera ido bien si se llega a consultar antes con Arnaldo Otegui o con Pernando Barrena.

Lo dramático de esta postura es que o bien Nabai no tiene el valor de enfrentarse a quien organiza estos desórdenes o se cree realmente su teoría y no entiende demasiado grave que los de siempre impongan su voluntad a toda una ciudad.  Cualquiera de las dos respuestas deja muy a las claras la verdadera alma de Nabai, que pretende normalizar la imposición de los violentos y hacer cada vez más blanco e impoluto lo más radical del nacionalismo.

Eso de llamarlo gamberrada recuerda demasiado, como señaló María Caballero, a los “niños de la gasolina”, como llamaba Arzalluz al terrorismo de Jarrai y compañía.

A Bildu, claro, no se le esperaba. Quien no es capaz de condenar los asesinatos de ETA, no va a decir nada de lo que pasó el 6 de julio. No deja de ser curioso y vergonzosamente paradójico que, a quien enarbola en tantas ocasiones la bandera de la supuesta tradición, le importen tan poco las más queridas por los pamploneses.

Pasar por alto la violencia de la Marcha a Vísperas o el simple y lamentablemente habitual hecho de que la mayoría no nacionalista de la Corporación cruce Curia entre insultos y algún escupitajo, mientras los nacionalistas lo hacen entre vítores y abrazos son buena muestra de lo que les importan las tradiciones. Les importan las suyas, las que quieren imponer a todos los demás.

Lo peor es que ya no nos sorprenden estas cosas; desgraciadamente, nos hemos acostumbrado a la anormalidad: a ver los insultos y las agresiones como algo habitual, algunos, incluso, lo normalizan como una gamberrada. Ese es nuestro fracaso como sociedad.

UPN de Pamplona pedirá que las medidas de la paga extra se apliquen también a concejales y cargos de confianza

El grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona presentará una moción en el pleno de este jueves para que “se apliquen a todos los concejales y trabajadores de libre designación del Ayuntamiento las medidas referentes a la paga extraordinaria de Navidad en los términos en los que se determine en Navarra para los funcionarios municipales”. El pasado 13 de julio, el Consejo de Ministros, aprobó un Real Decreto Ley en el que se recogen una serie de medidas, entre las que se contempla la supresión de la paga extra de Navidad de los funcionarios. Sin embargo, por lo que respecta a las entidades locales, el citado Decreto Ley contempla la supresión de la paga extraordinaria de Navidad de los empleados municipales, si bien, no incluye a los cargos de libre designación ni a los concejales, ha indicado UPN en un comunicado. La formación regionalista considera que, “no siendo del gusto de nadie, en el caso de fijarse esta medida en Navarra ésta debería ser de aplicación a todos quienes componemos el Ayuntamiento de Pamplona, no sólo al personal funcionario”. El grupo regionalista propone aplicar esta medida para todos los concejales, incluyendo también a “aquellos corporativos que perciben su remuneración por dietas, reduciendo la parte proporcional de remuneración que corresponda”. Según UPN, en el caso de ejecutarse esta medida, “sería absolutamente injusto que fuera asumida únicamente por el personal funcionario”. De esta forma, los regionalistas señalan que “toman la iniciativa y corrigen de forma solidaria esta incongruencia” que presentaba el Real Decreto.

UPN de Pamplona pedirá que las medidas de la paga extra se apliquen también a concejales y cargos de confianza

El grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona presentará una moción en el pleno de este jueves para que “se apliquen a todos los concejales y trabajadores de libre designación del Ayuntamiento las medidas referentes a la paga extraordinaria de Navidad en los términos en los que se determine en Navarra para los funcionarios municipales”. El pasado 13 de julio, el Consejo de Ministros, aprobó un Real Decreto Ley en el que se recogen una serie de medidas, entre las que se contempla la supresión de la paga extra de Navidad de los funcionarios. Sin embargo, por lo que respecta a las entidades locales, el citado Decreto Ley contempla la supresión de la paga extraordinaria de Navidad de los empleados municipales, si bien, no incluye a los cargos de libre designación ni a los concejales, ha indicado UPN en un comunicado. La formación regionalista considera que, “no siendo del gusto de nadie, en el caso de fijarse esta medida en Navarra ésta debería ser de aplicación a todos quienes componemos el Ayuntamiento de Pamplona, no sólo al personal funcionario”. El grupo regionalista propone aplicar esta medida para todos los concejales, incluyendo también a “aquellos corporativos que perciben su remuneración por dietas, reduciendo la parte proporcional de remuneración que corresponda”. Según UPN, en el caso de ejecutarse esta medida, “sería absolutamente injusto que fuera asumida únicamente por el personal funcionario”. De esta forma, los regionalistas señalan que “toman la iniciativa y corrigen de forma solidaria esta incongruencia” que presentaba el Real Decreto.

Pancartas de bienvenida a presos

Os dejo mi intervención en el pleno de hoy en el que se debatía entregar la subvención que el Ayuntamiento retiene a dos peñas de San Fermín por presentar dos pancartas en las que se daba la bienvenida a un etarra y se pedía el acercamiento de otro.

Mohamed Ahmed Abderraman era agente de la policía nacional. El 23 de noviembre de 1984 protegía a varios camioneros franceses en la autopista Bilbao-Behobia. Aquel día no debería haber estado de servicio.

Había cambiado expresamente su turno para poder acompañar a su mujer Aixa al médico, ya que una de las niñas del matrimonio, afectada por una parálisis cerebral, tenía que pasar revisión.

Tenía 37 años dos hijas más y otro, su primer chico, estaba en camino.

Una granada anticarro lanzada desde un monte cercano acabó con su vida en el acto. Los terroristas se acercaron después al convoy y ametrallaron los vehículos policiales.

Juan Sánchez Sierro tenía 39 años y era electricista, era natural de Guadramiro (Salamanca) aunque vivía en Cestona desde que era un niño, estaba casado y tenía tres hijos. El padre de Juan, maestro de profesión, tuvo que abandonar el País Vasco tras sufrir un atentado a manos de ETA, siete años antes de que asesinaran a su hijo.

El 8 de noviembre de 1984 salió antes de las 8 de la mañana para pasear con su perro, como era costumbre. Le metieron en un coche, le llevaron a una cantera y le dispararon 3 veces.

Después utilizaron su cadaver para ocultar varias cargas trampa contra los guardias civiles que lo localizaron, todavía con su mascota junto a él.

José Larrañaga vivía en Azkoitia, pero después de que ETA intentara asesinarle dos veces, cedió a la presión de su familia y como muchos vascos tuvo que dejar su pueblo y se fue a vivir a Logroño. En la nochevieja de ese mismo 1984, volvió para estar con su familia y ETA lo asesinó con cinco disparos en la cabeza.

Todos ellos fueron asesinados según sentencia firme por Miguel Angel Gil Cervera, alias Kurika.

Ahora, menos de 10 años después de ser condenado, Nabai pide que el Ayuntamiento se salte una de sus ordenanzas y pague su pancarta de bienvenida a casa.

Este tema tiene 3 vertientes, aunque Nabai haya querido obviarlo. Por un lado está la parte judicial. La Audiencia Nacional no obtuvo indicios suficientes de la participación de los imputados en un delito de enaltecimiento del terrorismo. Por otro lado, está la vía administrativa, independiente de la judicial, pero que a Nabai (y supongo que a Bildu), le interesa mezclar.

Y ahí las reglas de juego las marca la Ordenanza general de subvenciones del Ayuntamiento. En su artículo 45 se recogen las causas de reintegro o retención de pagos. Cito literalmente parte de esta ordenanza que afirma que “se entenderá particularmente incluido dentro de este apartado de incumplimiento del objetivo que fundamenta la concesión de la subvención, la realización de actividades que contengan actos de caracter político o reivindicativo, o las que por cualquier medio sean utilizadas aún a título de mera tolerancia, para llevar a cabo dicho tipo de actos, así como aquella que atenten contra la libertad de los ciudadanos, vulneren la Constitución o incumplan las leyes a que hace referencia el artículo 5.4 de esta ordenanza”.

Eso es lo que ustedes pretenden obviar.

Este es el artículo en base al cual el área de Educación y Cultura elevará a la Junta de Gobierno un expediente sancionador que retenga definitivamente los pagos.

Y llegamos a la tercera vertiente, la ética.

Intentamos hacer las cosas entorno a unos valores, de libertad, de dignidad (entre otros) y por ellos, porque hacemos política de valores (y han confiado en nosotros para ello) este equipo de Gobierno, el partido que lo sustenta, no van a administrar con laxitud las normas municipales para que con el dinero de todos los ciudadanos de Pamplona se pague la pancarta de bienvenida a ningún etarra. Ni para dar la bienvenida, ni para pedir la liberación del otro terrorista, de Iñaki Marín.

No vamos a taparnos los ojos para ceder espacios de impunidad a quienes quieren pisotear la dignidad de las víctimas de ETA y por tanto, la de nuestra democracia, utilizando nuestras fiestas como excusa o las partidas del área de educación y cultura como financiación.

Pamplona, no se va a convertir, con este equipo de Gobierno en una ciudad en la que se quiera que las víctimas caminen con la cabeza agachada mientras se jalea a los asesinos. Esa sería una ciudad con un importante déficit, esa sería una ciudad injusta y deshumanizada. Una anormalidad.

Ustedes defienden este tema pretendiendo camuflar esa anormalidad, como si en las pancartas pusiera Aupa Osasuna, obviando el sufrimiento que estas puedan generar, por ejemplo entre las familias de los asesinados por Miguel Ángel Gil Cervera.

Obviando que detrás de la biografía de esta persona hay 3 cadáveres y muchas vidas rotas.

Es muy fácil decir a María Caballero y a Paz Prieto que deberían olvidar el tema del asesinato de sus padres. Es muy fácil decir que el tema no da más de si. O incluso que son dos partes equiparables. Es muy fácil decirlo, pero hay que tener la cara más dara que un frontón… Esa filosofía y esos valores, manifestados por Bildu, son sus compañeros de viaje en esta moción.

Frente a esa absoluta falta de escrúplos, ayer tuve la oportunidad de hablar con una de las hijas de José Larrañaga. Con su hermana, me mandaron una carta que me gustaría leerles porque así lo acordé con ella.

Nuestro padre José Larrañaga también deseaba volver a su pueblo, pero después de dos intentos de asesinato y secuelas en cuerpo y alma debía hacerlo en escasas ocasiones ( como pasar las navidades con su familia… por ejemplo) y de manera discreta. Pero a pesar de haber dejado atrás familia, trabajo, amigos (lo que es una vida entera) para Miguel Ángel Gil Cervera no fue suficiente y en compañía de otros lo mató por la espalda en la Nochevieja de 1984.

17 años después Gil es declarado culpable y condenado a 30 años, por fin parece que hay algo de justicia, pero no, la siguiente noticia es que Gil está en casa sin haber cumplido su condena y es recibido como un héroe por una peña que recibe dinero público.

Agradecemos al Ayuntamiento de Pamplona que se suspendiera el abono de las subvenciones a las peñas.

¿Dónde está la justicia?
¿Quienes son los héroes?
Nosotros tenemos muy claras estas respuestas

Nosotros también tenemos muy claro quiénes son los héroes. Ustedes, incluso, rompen su tradicional equidistancia y se sitúan detrás de una pancarta muy concreta. Un palo lo sujetan ustedes y el otro, Bildu.

Pretenden que nos saltemos nuestra propia ordenanza y encima, bendigamos a sus verdugos con dinero de todos los pamploneses.

Por ahí, mientras las normas nos amparen, no vamos a pasar.

Pancartas de bienvenida a presos

Os dejo mi intervención en el pleno de hoy en el que se debatía entregar la subvención que el Ayuntamiento retiene a dos peñas de San Fermín por presentar dos pancartas en las que se daba la bienvenida a un etarra y se pedía el acercamiento de otro.

Mohamed Ahmed Abderraman era agente de la policía nacional. El 23 de noviembre de 1984 protegía a varios camioneros franceses en la autopista Bilbao-Behobia. Aquel día no debería haber estado de servicio.

Había cambiado expresamente su turno para poder acompañar a su mujer Aixa al médico, ya que una de las niñas del matrimonio, afectada por una parálisis cerebral, tenía que pasar revisión.

Tenía 37 años dos hijas más y otro, su primer chico, estaba en camino.

Una granada anticarro lanzada desde un monte cercano acabó con su vida en el acto. Los terroristas se acercaron después al convoy y ametrallaron los vehículos policiales.

Juan Sánchez Sierro tenía 39 años y era electricista, era natural de Guadramiro (Salamanca) aunque vivía en Cestona desde que era un niño, estaba casado y tenía tres hijos. El padre de Juan, maestro de profesión, tuvo que abandonar el País Vasco tras sufrir un atentado a manos de ETA, siete años antes de que asesinaran a su hijo.

El 8 de noviembre de 1984 salió antes de las 8 de la mañana para pasear con su perro, como era costumbre. Le metieron en un coche, le llevaron a una cantera y le dispararon 3 veces.

Después utilizaron su cadaver para ocultar varias cargas trampa contra los guardias civiles que lo localizaron, todavía con su mascota junto a él.

José Larrañaga vivía en Azkoitia, pero después de que ETA intentara asesinarle dos veces, cedió a la presión de su familia y como muchos vascos tuvo que dejar su pueblo y se fue a vivir a Logroño. En la nochevieja de ese mismo 1984, volvió para estar con su familia y ETA lo asesinó con cinco disparos en la cabeza.

Todos ellos fueron asesinados según sentencia firme por Miguel Angel Gil Cervera, alias Kurika.

Ahora, menos de 10 años después de ser condenado, Nabai pide que el Ayuntamiento se salte una de sus ordenanzas y pague su pancarta de bienvenida a casa.

Este tema tiene 3 vertientes, aunque Nabai haya querido obviarlo. Por un lado está la parte judicial. La Audiencia Nacional no obtuvo indicios suficientes de la participación de los imputados en un delito de enaltecimiento del terrorismo. Por otro lado, está la vía administrativa, independiente de la judicial, pero que a Nabai (y supongo que a Bildu), le interesa mezclar.

Y ahí las reglas de juego las marca la Ordenanza general de subvenciones del Ayuntamiento. En su artículo 45 se recogen las causas de reintegro o retención de pagos. Cito literalmente parte de esta ordenanza que afirma que “se entenderá particularmente incluido dentro de este apartado de incumplimiento del objetivo que fundamenta la concesión de la subvención, la realización de actividades que contengan actos de caracter político o reivindicativo, o las que por cualquier medio sean utilizadas aún a título de mera tolerancia, para llevar a cabo dicho tipo de actos, así como aquella que atenten contra la libertad de los ciudadanos, vulneren la Constitución o incumplan las leyes a que hace referencia el artículo 5.4 de esta ordenanza”.

Eso es lo que ustedes pretenden obviar.

Este es el artículo en base al cual el área de Educación y Cultura elevará a la Junta de Gobierno un expediente sancionador que retenga definitivamente los pagos.

Y llegamos a la tercera vertiente, la ética.

Intentamos hacer las cosas entorno a unos valores, de libertad, de dignidad (entre otros) y por ellos, porque hacemos política de valores (y han confiado en nosotros para ello) este equipo de Gobierno, el partido que lo sustenta, no van a administrar con laxitud las normas municipales para que con el dinero de todos los ciudadanos de Pamplona se pague la pancarta de bienvenida a ningún etarra. Ni para dar la bienvenida, ni para pedir la liberación del otro terrorista, de Iñaki Marín.

No vamos a taparnos los ojos para ceder espacios de impunidad a quienes quieren pisotear la dignidad de las víctimas de ETA y por tanto, la de nuestra democracia, utilizando nuestras fiestas como excusa o las partidas del área de educación y cultura como financiación.

Pamplona, no se va a convertir, con este equipo de Gobierno en una ciudad en la que se quiera que las víctimas caminen con la cabeza agachada mientras se jalea a los asesinos. Esa sería una ciudad con un importante déficit, esa sería una ciudad injusta y deshumanizada. Una anormalidad.

Ustedes defienden este tema pretendiendo camuflar esa anormalidad, como si en las pancartas pusiera Aupa Osasuna, obviando el sufrimiento que estas puedan generar, por ejemplo entre las familias de los asesinados por Miguel Ángel Gil Cervera.

Obviando que detrás de la biografía de esta persona hay 3 cadáveres y muchas vidas rotas.

Es muy fácil decir a María Caballero y a Paz Prieto que deberían olvidar el tema del asesinato de sus padres. Es muy fácil decir que el tema no da más de si. O incluso que son dos partes equiparables. Es muy fácil decirlo, pero hay que tener la cara más dara que un frontón… Esa filosofía y esos valores, manifestados por Bildu, son sus compañeros de viaje en esta moción.

Frente a esa absoluta falta de escrúplos, ayer tuve la oportunidad de hablar con una de las hijas de José Larrañaga. Con su hermana, me mandaron una carta que me gustaría leerles porque así lo acordé con ella.

Nuestro padre José Larrañaga también deseaba volver a su pueblo, pero después de dos intentos de asesinato y secuelas en cuerpo y alma debía hacerlo en escasas ocasiones ( como pasar las navidades con su familia… por ejemplo) y de manera discreta. Pero a pesar de haber dejado atrás familia, trabajo, amigos (lo que es una vida entera) para Miguel Ángel Gil Cervera no fue suficiente y en compañía de otros lo mató por la espalda en la Nochevieja de 1984.

17 años después Gil es declarado culpable y condenado a 30 años, por fin parece que hay algo de justicia, pero no, la siguiente noticia es que Gil está en casa sin haber cumplido su condena y es recibido como un héroe por una peña que recibe dinero público.

Agradecemos al Ayuntamiento de Pamplona que se suspendiera el abono de las subvenciones a las peñas.

¿Dónde está la justicia?
¿Quienes son los héroes?
Nosotros tenemos muy claras estas respuestas

Nosotros también tenemos muy claro quiénes son los héroes. Ustedes, incluso, rompen su tradicional equidistancia y se sitúan detrás de una pancarta muy concreta. Un palo lo sujetan ustedes y el otro, Bildu.

Pretenden que nos saltemos nuestra propia ordenanza y encima, bendigamos a sus verdugos con dinero de todos los pamploneses.

Por ahí, mientras las normas nos amparen, no vamos a pasar.

Lo que vale Navarra para Amaiur

La maniobra de Amaiur de hoy haciendo que su diputado por Navarra no se presentara en la sesión constitutiva del Congreso demuestra muy a las claras que, para la nueva marca de Batasuna, Navarra y los navarros no son sino peones de su estrategia. 

Si a Amaiur no le convienen, los votos provenientes de Navarra se tiran a la basura. 

Al margen de la treta carente de sentido, queda claro que para Amaiur sólo existe un objetivo: la creación de su mística euskalherria y que en ella, Navarra (y los intereses de sus ciudadanos) se disuelve. 

Lo que vale Navarra para Amaiur

La maniobra de Amaiur de hoy haciendo que su diputado por Navarra no se presentara en la sesión constitutiva del Congreso demuestra muy a las claras que, para la nueva marca de Batasuna, Navarra y los navarros no son sino peones de su estrategia. 

Si a Amaiur no le convienen, los votos provenientes de Navarra se tiran a la basura. 

Al margen de la treta carente de sentido, queda claro que para Amaiur sólo existe un objetivo: la creación de su mística euskalherria y que en ella, Navarra (y los intereses de sus ciudadanos) se disuelve. 

Opiniones sobre la zona azul

Visto que algunos grupos intentan hacer causa contra la ampliación del ZEL o como solemos llamarle la zona azul, puede venir bien reproducir un debate producido el pasado 21 de octubre. Los fragmentos proceden del acta oficial del pleno.

Iñaki Cabases (Nabai):  

Por lo tanto, ése es el concepto básico sobre el que hacemos nuestro planteamiento, pero ya quiero advertir que, claro, eso implica que la gestión del gobierno municipal no tiene que limitarse a gestionar estos ingresos ya establecidos exclusivamente a través de las Ordenanzas y Precios, sino que tendrá que hacer alguna gestión para buscar nuevos recursos económicos para la Ciudad porque es evidente que corremos el riesgo de que veamos minorados los ingresos que normalmente se solían producir a través de transferencias, bien del Gobierno de Navarra, bien de la Unión Europea o bien del propio Estado, y en ese sentido creo que es importante que la gestión del Equipo de Gobierno no se limite exclusivamente a administrar lo que ya hay sino a buscar nuevos ingresos

 Le voy a dar alguna idea: por ejemplo, en Pamplona existe una situación de discriminación en relación con que hay barrios en los que cuesta dinero aparcar en la calle y hay otros que no y, por lo tanto, animo al Equipo de Gobierno a que haga una reflexión sobre esa situación, que está produciendo una injusticia social en el ámbito de la Ciudad porque ya digo que hay barrios en los que se paga y hay otros en los que no; luego, por lo tanto, estudien Uds. dónde conviene para mejorar la situación del tráfico, para corregir ese tipo de situaciones de injusticia que se está produciendo en el ámbito de la Ciudad.

Ana Elizalde (UPN): 

A ver, la búsqueda de nuevos recursos y de financiación si alguien lo hace precisamente es el Equipo de Gobierno de UPN porque desde que está UPN en el Ayuntamiento de cada 100 euros que se invierten, 6 son municipales, 6; 94 son de financiación externa. Por lo tanto, cuando estamos hablando de inversiones y de financiación, si alguien busca y si alguien encuentra, no sólo busca, es el Equipo de Gobierno Municipal.

Por lo que respecta a la Zona Azul, hombre, yo creo que hablar de injusticia social porque un barrio tiene Zona Azul y tiene que pagar el aparcamiento y otro barrio no tiene Zona Azul y no tiene que pagar el aparcamiento, pues no me parece muy de recibo, porque lo primero que no tiene es un afán recaudatorio; tiene un afán de regulación del tráfico. Tiene un afán de regulación del tráfico y además me alegra, y ya lo veremos a lo largo de la mañana también, pues que es una propuesta la de la extensión de la Zona Azul a distintos barrios de la Ciudad que precisamente viene en el Programa electoral de UPN. Por lo tanto, no podemos estar más de acuerdo, ya lo siento.