Esta noche han atacado la imagen de San Fermín de la cuesta de Santo Domingo. Los iluminados han tirado dos piedras contra el cristal de la hornacina y han dejado una pintada alusiva al museo de los Sanfermines bajo “su obra”.
Una vez más, después de su hombrada contra el chupinazo, los más necios del lugar siguen haciendo de las suyas. Se creen que pueden imponer sus banderas, promocionar sus posiciones políticas y hacer lo que les dé la gana, saltándose a la torera leyes y convivencia, con tal de que su acción contribuya a llevar a cabo su estrategia.
Da igual que la víctima seamos todos los pamploneses, porque atacar el chupinazo o llegar incluso a apedrear la imagen del santo es atacar a todos los pamploneses, seamos o no creyentes. O al menos a todos los pamploneses de bien.
Además, si así pueden seguir manteniendo la presión sobre la mayoría para que el nivel de acongoje a opinar en público no decrezca, mejor que mejor.
Lo peor es que los alcornoques que esta noche se han pegado la machada, se pavonearán por su gesta con los colegas duante el puente. Necios.
