Rogelia se merecía un baño en uno de los centenares de lavaderos que hay por todos lados. Yo también, un poco de relax en mi estupendo hotel de 25 euros.
Rogelia se merecía un baño en uno de los centenares de lavaderos que hay por todos lados. Yo también, un poco de relax en mi estupendo hotel de 25 euros.